Este proyecto residencial rescata la planta baja existente, construida hace más de 20 años. Respetando su esencia y, al mismo tiempo, renovando su arquitectura con una propuesta contemporánea. Se han integrado cartelas de block de concreto aparente, que separan claramente las zonas públicas de las privadas, generando una sensación de orden y privacidad sin necesidad de divisiones innecesarias.
Una de las características más sobresalientes del proyecto es la manera en que todas las áreas de la vivienda se orientan hacia una impresionante presa histórica. Esta orientación no solo maximiza las vistas naturales, sino que también conecta cada espacio con el entorno, brindando una atmósfera única de tranquilidad y proximidad a la naturaleza.
El diseño se define por el uso de materiales aparentes, donde el concreto, el acero y el vidrio muestran su verdadera textura sin recurrir a acabados artificiales. Esta decisión refuerza el concepto de honestidad arquitectónica, permitiendo que la belleza intrínseca de los materiales hable por sí misma.
La geometría de la edificación ha sido cuidadosamente analizada y diseñada en respuesta a estudios solares y visuales, optimizando la entrada de luz natural y generando un juego de sombras que enriquece el espacio habitable. Este enfoque, además de ser funcional, dota a la vivienda de una lectura formal clara y coherente, donde la simplicidad se convierte en protagonista.
En resumen, este proyecto es un claro ejemplo de cómo la arquitectura puede fusionar lo existente con lo nuevo, respetando el entorno y creando un espacio habitable que responde tanto al contexto natural como a las necesidades contemporáneas.



Vistas Exteriores



Tipología de recámaras









Proceso de obra
Tipología: Residencial
Ubicación: Estado de México
Dirección: Luis Ramírez Villaseca
2022
400 m2